Where states compete, cities cooperate

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Where states compete, cities cooperate. Therefore, missing out on this chance [at Habitat III] for cooperation and innovation is both a democratic deficit and a wasted opportunity. [It can] only be explained by the inertia of the past and the willingness of national governments to keep hold of their monopoly of decision on the international scale.

States are finding it increasingly difficult to respond to citizens’ needs and address the present’s most challenging issues: the increase in socio-spatial inequalities, the acceleration of both climate change and of displaced populations fleeing war zones, poverty and natural disasters. By contrast, local governments are already working well on these issues, albeit with limited resources and poorly defined powers. Despite the chronic underfunding that local governments suffer from, we have amply demonstrated that we can do more with less.

– Anne Hidalgo, Ada Colau and Manuela Carmena

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¿Por qué soy feminista?

He tenido que enfrentar muchas muchas veces esta pregunta, sin poder poner en palabras claras lo que, para mí, está detrás de llamarse ‘feminista’. Hoy (por fin) pude leer este texto de Estefanía Vela (@samnbk) en su blog de El Universal, del cual me permito transcribir este fragmento (disculpen si violo alguna disposición de propiedad intelectual, aunque no me preocupa demasiado) que define muy bien por qué he decidido ponerme la etiqueta de ‘feminista’ (con todos los costos asumidos por tal decisión) [las negritas son mías]:

El concepto de ‘género’ no fue propuesto para negar diferencias entre los cuerpos de las personas, sino para cuestionar que estas diferencias corpóreas fuera la razón detrás de la desigualdad social. La discusión feminista siempre ha estado conectada con la preocupación por la desigualdad social: con el hecho de que ciertas personas –y no otras– tienen acceso a ciertos bienes, espacios, servicios, premios, castigos, privilegios, prejuicios, roles y funciones. A por qué ciertas personas –y no otras– tienen que vestirse de cierta manera, amar de cierta manera, trabajar en ciertas cosas, estudiar ciertas cosas, vivir de cierta forma.

Fuente: Pornucopia de Estefanía Vela.

Soy feminista porque no hay día que no cuestione mis privilegios, porque no puedo quitarme ya el lente del género. Porque creo que nuestras estructuras sociales, incluso la de nuestro hermoso lenguaje de la eñe, están hechas para excluir, para segregar, para cuestionar erróneamente. Asumirme como feminista, actuar en consecuencia y asumir los costos sociales de tal decisión es una de mis pequeñas contribuciones a este jodido mundo.

Para leer el texto completo, clic aquí.

Trudeau y la paridad

Cuando al nuevo primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, le preguntaron hoy por qué era importante que su gabinete tuviera igual representación de hombres y mujeres, dio la mejor respuesta posible:

Porque es 2015
Porque es 2015
Supéralo.
Supéralo.

A preguntas absurdas, respuestas directas.

Fuente: Buzzfeed.

¿Y ahora qué?

Cuando leo o escucho las eternas discusiones y debates sobre las diferentes reformas “estructurales” y de los cambios “que México necesita”, enseguida pienso en la última escena de Finding Nemo.

Cuando los peces – después de realizar un elaboradísimo plan de escape – logran salir de la pecera donde los tenían atrapados, caen al mar dentro de bolsas de plástico individuales llenas de agua y uno de ellos dice: “¿Y ahora qué?”. Así percibo a nuestro país en las últimas semanas.